Los astros han determinado el destino del príncipe Segismundo, quien desde su nacimiento se ha visto obligado a vivir una existencia salvaje, aislado del resto de los hombres e ignorante de su condición. Sin embargo, un día su padre y responsable de su confinamiento, el rey Basilio, decide comprobar si los hados se han equivocado o no al vaticinar que Segismundo será un tirano.