Cuando los padres de Blanche mueren en un terrible accidente, ella y su hermano quedan repentinamente al cuidado de su abuela, Émilienne, quien los criará sola en el Paraíso, una granja aislada en lo más profundo de la Francia rural.
Ellos crecerán aprendiendo a amar su tierra, hasta que un verano Blanche conoce a su primer amor.