Aunque soñaba con ser actriz, Sabrina terminó por estudiar Artes. Impulsada por Gabriel —su director de tesis y su amante—, decide investigar las huellas del teatro judío en la Argentina.
Para eso recurre a Jaim, un viejo profesor que le sugiere revisar los restos de los archivos de la AMIA, la mutual que sufrió un atentado terrorista en 1994.