Veníamos de una fiesta de disfraces, cosa ideal, dado que andábamos en el esfuerzo de parecer puras cosas que no éramos para empezar: felices. Emiliano se había vestido de Darth Vader, yo me había embutido en un traje de Gatúbela Habíamos decidido ir vestidos de dos entes negros y cabrones. ¡Somos malos! Malos para estar juntos, malos para crecer juntos, malos con el otro.