Malasia, 1931. Ji Lin es una joven inquieta e independiente que trabaja como aprendiz de modista para ayudarle a su madre a pagar las deudas.
Sin embargo, cuando anochece se interna por calles oscuras hasta llegar al salón de baile Flor de Mayo, donde enseña los ritmos de moda a estudiantes, oficinistas y a cualquiera que le pague unas monedas.