Mediados del siglo XX. En el norte de Chile, un niño aprende a nadar en las aguas del río Loa junto a sus amigos.
Posee una destreza y una resistencia respiratoria inusuales que lo llevan a convertirse en buzo pescador en una pequeña caleta, donde comparte faenas con los boteros y aprende a sortear las dificultades del oficio y las inclemencias de la naturaleza, y también a hacer vida de familia.