Tais, una bellísima cortesana en la Alejandría de los primeros siglos cristianos, a quien pretenden lo mismo príncipes y mercaderes que filósofos y artistas, se encuentra cara a cara con el virtuoso asceta Pafnucio, Abad de ANTINOE; éste ha abandonado su refugio en el desierto para ir a buscarla hasta la ciudad imperial, pues lo mueve una revelación divina: debe convertir en santa a la más pecadora de las mujeres.