«Con una prosa ágil, llena de imágenes cautivadoras, Paola G. Gasca nos adentra en una familia repleta de heridas y sin aparente capacidad de redención, donde los vivos conviven con el recuerdo cruel de sus muertos y la maldad también está encarnada en el miembro más vulnerable.» Laura Baeza Una fotografía en blanco y negro. Una niña. Un pueblo. Dolores y Jacinta son cuñadas y viven distintas penas.