En un inmenso suburbio que abarca desde Ciudad de México hasta Panamá, un álter ego del escritor, Lee, teje su tela amorosa en torno a Allerton, un joven ambiguo, indiferente como un animal.
Deambula por locales cada vez más sórdidos, en los que pulula una fauna en estado de descomposición, y en esas excursiones, nos regala astillas radiactivas de su negrísimo humor.