La ciudad se convierte en un personaje más, un personaje que será testigo de como una vida deshecha por el final de una historia de amor, va renaciendo poco a poco de sus cenizas.
Olvíd-amé, entremezcla prosa y poesía, y nos lleva de la mano de la autora por el duro y valiente camino del desamor al amor, donde recordar para olvidar y olvidar para vivir será la clave.