Ramiro Mendoza Elizondo, gatillero a sueldo, concibe matar como mero trámite, un acto exento de saña. Una tarde, en una cantina chilanga recibe el encargo de asesinar a Maricruz Escobedo, ejecutiva y miembro de la sociedad de élite de San Pedro Garza García, su primera víctima femenina.
Después de cometer un feroz homicidio en la vía pública diez años atrás, Ramiro debe volver sobre sus pasos.