Julián Villarreal llega a la opulenta finca de los Velasco para dar sus condolencias tras la inesperada muerte de Alejandro Velasco, su amigo cercano y rival en el tenis. Muy pronto se ve envuelto en el glamuroso estilo de vida de la familia y en el misterioso encanto de su hija Sofía, quien está determinada a darle a Julián una lección.