A simple vista Hanna Mole es el ama de llaves perfecta: tranquila, eficiente y de aspecto común. Durante años se ha ganado la vida con una sucesión de exigentes ancianas.
Cumplidos los cuarenta y algo gastada, Miss Mole regresa a Radstowe, el hermoso pueblo de su juventud. Aunque no exactamente bien recibida, es al menos empleada por el pomposo reverendo Robert Corder.