Pearl y Stasha son gemelas. Idénticas, inseparables, incluso pueden sentir y soñar lo mismo. A sus doce años, la guerra las arrastra a la vida adulta: ambas son llevadas a Auschwitz, junto con su madre y su abuelo. Ahí, bajo la mirada de Josef Mengele, experimentan privilegios y horrores desconocidos para otros prisioneros. Privadas de la personalidad que compartían, sus identidades son alteradas por la culpa y el dolor.