Atenea no es la diosa de la guerra, pero está cerca de serlo. Desde los cinco años fue educada y entrenada por una organización nacida de la unión de los ejércitos de países del primer mundo.
Les llaman Physicorum (del latín, indestructible). Hombres y mujeres con capacidades excepcionales preparados física y mentalmente para enfrentarse a cualquier misión en la que un soldado normal terminaría muerto.