En 1859 Rosalía de Castro publica su primera novela, que dedica al insigne erudito Manuel Murguía, su esposo.
A través de las peripecias vitales de Esperanza, la niña rescatada de las aguas en extrañas circunstancias, Teresa, Candora, Ángela, Fausto y el depravado Ansot, penetramos en un universo rosaliano poblado de sombras, melancolía y desamor.