Tras una aventura amorosa con una mujer casada, don Juan es enviado a un crucero para que conociera Europa y, sobre todo, evitar la muerte prematura a manos del cornudo. Poco sabía el protagonista que este iba a ser el principio de aventuras inigualables, donde conocería piratas, sultanes y damas hermosas; sería el favorito de la aristocracia, y estaría al borde de la muerte un par de veces.