Enfadada por tener que pasarse otra noche haciendo de niñera, Sarah pide a los goblins de su libro favorito, Dentro del laberinto, que se lleven a su hermano. Al instante, el niño se esfuma.
En su lugar aparece el misterioso y atractivo Jareth, rey de los goblins, y le propone un trato: «Tienes trece horas para atravesar el laberinto y encontrar a tu hermano. De lo contrario, se convertirá en uno de nosotros».