El Ingeniero, hábil en muchos aspectos físicos, elocuente, capaz de hacer discursos, cálculos de distancias y tiempo; capaz de hablar francés y entenderse con los grandes escritores del siglo XX, como Paz, Pastemak y Otros, de pronto tartamudea, no reconoce la cara de sus alumnos o tiene ideas no concordantes; también las palabras le vuelven la espalda, otras veces le vienen a la mente recuerdos exagerados y oye tambores inaudibles a los demás.