Ser capitán de un equipo de futbol es algo más que elegir campo al inicio de cada encuentro. El brazalete señala a un jugador que ejerce como enlace entre sus compañeros y el club (o la federación, si es el capitán de la selección nacional), que representa a la entidad dentro y fuera del terreno de juego, que coordina la recepción de los nuevos jugadores, que colabora activamente para hacer grupo y que tiene una relación diferente con árbitros.