Después de sufrir accidente automovilístico, Franco conoce a Emma en un sueño al borde de su muerte, de quien se enamora al instante. Aunque sabe que es una manifestación de su delirio, cada noche posterior y sin excepción sueña con ella, viviendo experiencias tan reales e insólitas que lo obligarán a cuestionar la autenticidad de sus alucinaciones. Sus fantásticos encuentros darán paso a un romance impetuoso y muy poco común, desarrollado dentro del peculiar surrealismo de los sueños.