Nadie lo sabe. La explicación de Simon sobre lo ocurrido en sus últimas horas juntos no tiene mucho sentido. Los padres de Nina presionan a la policía para obtener respuestas, y los padres de Simon se apresuran a protegerlo. Contratan a prestigiosos abogados y una empresa de relaciones públicas que no tarda en diseñar una despiadada y agresiva campaña en los medios de comunicación.