"Tal vez haberse acomodado, resignado, claudicado no había sido sino una forma de expiar esa culpa."
A sus sesenta y cuatro años, Emilia se enfrenta a la remodelación de su cocina, presionada por el marido. Y así, en medio de un ambiente doméstico asfixiante, que aparenta tranquilidad, pero está cargado de pequeños gestos de violencia, se desenvuelven los días de esta mujer atrapada en sus ambiguas relaciones personales.