Giselle lo ha sacrificado todo por un sueño: ser bailarina. Un sueño que parece escapársele. Una agria discusión con su novio y el robo de su bolso, en el que junto con su documentación y teléfono desaparecen también objetos que tienen un gran valor sentimental para ella, la dejan sola y perdida en la ciudad de Barcelona, lejos de su Cuba natal.