Mickey y Arlo son hermanastras, aunque nunca se han conocido. Arlo adoraba a su padre, pero siempre ha vivido a la sombra de su personalidad magnética y sus malos hábitos. En cambio, Mickey lo ha odiado desde que las abandonó a ella y a su madre hace años. Cuando recibe la noticia de la muerte de su padre, Mickey se sorprende al descubrir que le ha legado su considerable fortuna. Sin embargo, como condición para poder recibir el dinero, tendrá que asistir a una serie de sesiones de terapia.