Recién salida de una breve estancia en un hospital psiquiátrico, Camille Preaker se dirige a su ciudad natal a cubrir una serie de asesinatos para el periódico en el que trabaja.
Por primera vez en once años regresa a la inmensa mansión en la que creció, donde se tendrá que enfrentar a los recuerdos de su hermana, que murió en plena adolescencia.