Maximiliano Venegas trabaja en un banco, pero odia cada segundo ahí. Sumido en una rutina gris, frustrado con su empleo y aún más consigo mismo, Max atraviesa los días alimentando una absurda rivalidad con su compañero Gabriel Cambiazzo; una competencia literaria jamás confirmada, pero que él vive como una batalla épica que resulta absolutamente risible.