El feliz matrimonio formado por George y Emma Knightley decide celebrar una fiesta en Donwell Abbey, su casa de campo, reuniendo a parientes y amigos.
El señor Wickham, cuyas argucias financieras le han merecido un sinfín de enemigos, indudablemente no está invitado. A medida que los ánimos se avivan y salen a la luz ciertos secretos, queda claro que todo el mundo sería más feliz si el señor Wickham recibiera su merecido.