Es 1873 en Santander, al norte de España. Magdalena y Juan son un matrimonio sin muchos recursos, cuyo deseo de tener hijos no se cumple. Un aborto fractura sus esperanzas y transforma a Magdalena en una figura sombría e incómoda. Al empeorar la situación, Juan decide tomarle la palabra a su tío y viajan a los Altos de Jalisco, en México, para cambiar su futuro.