Siria, 1912. Latife, una hermosa niña de ocho años, vive con sus padres en la bella ciudad de Damasco. A pesar de pertenecer a la -aún- opulenta comunidad judía, su familia se ve condenada a la miseria y al ostracismo debido a que su madre jamás pudo concebir un hijo varón. Tras la repentina muerte de su madre y el abandono de su padre, la suerte le depara ser acogida en la casa de un rico benefactor, donde encuentra la tranquilidad y, tras convertirse en mujer, también el amor.