En México, la mayoría de los secuestros no duran más de una semana...Pero Bosco Gutiérrez, un renombrado arquitecto del DF, vive doscientos cincuenta y siete días encerrado en una habitación de tres metros de largo por uno de ancho, sin saber si su familia podrá negociar su salida. Será en ese espacio diminuto y privado de todo lo que creía importante donde este hombre aprenderá a llevar las riendas de su vida y descubrirá la verdadera libertad.