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Con más de cien ideas y actividades para niños de tres a diez años, Lisa Lipkin te enseña a incorporar el arte de contar cuentos en tu rutina diaria. Hasta los quehaceres domésticos se convertirán en una aventura cuando consigas despertar la imaginación de tus pequeños. Sin necesidad de recurrir a accesorios o complicados decorados, podrás dar vida a infinidad de seres maravillosos.
Modelos coleccionables.
Pin de metal.
He aquí una crónica desgarradora que conduce de la mano al lector a través de los intrincados y hediondos pasillos de la cárcel federal de Puente Grande, donde durante tres años Jesús Lemus vivió una auténtica temporada en el infierno y padeció los brutales mecanismos punitivos del sistema penitenciario mexicano.
Todos los días friego la preciosa casa de los Winchester de arriba abajo. Recojo a su hija del colegio y preparo deliciosas comidas para toda la familia antes de subir a cenar sola en mi minúscula habitación del piso superior. Intento no prestar atención a Nina cuando lo ensucia todo simplemente para ver cómo lo limpio. A las extrañas mentiras que cuenta sobre su propia hija.
La Guerra Fría forzó a que la destruida Europa se convirtiese en una región industrializada y próspera, dotada de un Estado del bienestar que alejara a los trabajadores de toda inclinación hacia el comunismo. Pero el Mayo del 68, la juventud que más se había beneficiado de toda aquella bonanza se alzaba contra el sistema desde posiciones claramente procomunistas.
El Dr. Constancio Cabezón fue jefe de la Sección Cardio-Vascular del Hospital Regional en Meknés y de toda la región central de Marruecos durante más de 30 años, lo que le sirvió para conocer de primera mano la Medicina Tradicional y los remedios caseros del norte de África. Su sorpresa fue mayúscula cuando comprobó que muchos de ellos eran tremendamente efectivos, al tiempo que muy desconocidos en nuestro entorno cultural.
Al leer Caballo de Troya 9. Caná, el lector llega a una conclusión: conviene poner en duda todo lo contado sobre Jesús de Nazaret. La verdad, probablemente, fue más intensa e inquietante. Si acierta a leer la primera línea de Caná no será por casualidad. Y atención: sus principios te tambalearán.