El yoga es divertido a cualquier edad! Y, en un mundo de exceso de estímulos y tensión, esta práctica milenaria es más necesaria que nunca. Aparte de relajarnos, favorece el desarrollo físico y mental, la capacidad de concentración y la confianza en uno mismo, y puede ayudar a los niños a descubrir nuevas formas de ser plenamente ellos mismos. A los más pequeños les encantan los ejercicios de yoga con nombres de animales.