Mayo de 2013, el Año de la Serpiente, el signo más ambicioso del Zodíaco que representa la astucia,el rencor y la venganza. Ha pasado más de un año desde que el caso del Asesino de Químicas sacudiese a la ciudad de San Sebastián.
La primavera, estación natural de la Serpiente, no ha empezado bien para la Ertzaintza, que se enfrenta a las desapariciones de dos chicas que parecen haberse esfumado sin dejar rastro.
Para complicar aún más las cosas, un estudiante de Químicas aparece asesinado —desnudo y con un tiro en la cabeza—, sobre una escultura del Museo Chillida-Leku.