Los niños de hoy suelen ser inquietos y dispersos. A algunos les cuesta conciliar el sueño; otros están incluso estresados.
¿Cómo ayudarlos a calmarse y relajarse? ¿Cómo lograr que se concentren en lo que hacen? La meditación es una herramienta sencilla y eficaz que se adapta perfectamente a las necesidades de los pequeños y les puede aportar beneficios inmediatos.