Los cimientos culturales del Renacimiento y de la cultura europea no solo están sustentados en la luz de la razón y el discurso científico.
El hermetismo, corriente filosófico-religiosa derivada principalmente de pensamiento expresado en el Corpus Hermeticum atribuido a Hermes Trismegistos, constituye una fuente imprescindible para comprender la historia de la cultura y el arte occidentales.