Una brillante carrera profesional, honores académicos, elogios, reconocimiento y, a pesar de todo, la persona que sufre el síndrome del impostor parece incapaz de internalizar sus éxitos como méritos propios y vive con un temor constante a «ser desenmascarado». El síndrome del impostor es un fenómeno en auge en nuestra sociedad hipercompetitiva; siete de cada diez personas se han sentido un fraude en alguna ocasión, incluidas figuras mediáticas, altos directivos y brillantes estudiantes.