Inez tiene todo lo que una chica podría desear, salvo lo que más anhela: a sus padres trotamundos, que siempre la terminan dejando atrás.
Cuando recibe la noticia de su trágica muerte, Inez hereda una enorme fortuna y un misterioso tutor: un arqueólogo que trabaja con su cuñado egipcio. En busca de respuestas, Inez viaja a El Cairo, llevándose consigo sus cuadernos de dibujo y el anillo de oro que su padre le envió antes de morir para que lo guardara.