La mamá de la niña de esta historia siente un miedo inmenso que se le desborda por los ojos y los labios; no va al parque y a veces ni los besos de su hija logran despertarla.
Para la pequeña, su mamá es como una reina azul encerrada en una torre, y ella sueña con franquear los muros que la mantienen cautiva.