Cuando las emociones negativas son las que nos rigen, nuestra vida se convierte en un caos. Nuestra condición de seres pensantes es la que nos permite interpretar cada acción y circunstancia de nuestra vida. De acuerdo con la interpretación que hagamos es que podremos vivir. De esa manera podremos llegar a sentirnos libres o prisioneros de nosotros mismos. Somos el blanco de todos nuestros pensamientos y todos nuestros pensamientos impactan en el blanco.