La Creación de Adán es una de las pinturas más famosas de toda la historia no sólo por la maestría inigualable de su autor, sino también por el aura simbólica que la envuelve en un sinfín de hipótesis e interpretaciones. Más allá del expreso simbolismo religioso, hay quienes han interpretado esta obra de Miguel Ángel como una metáfora de la anatomía humana.