Los bombardeos efectuados por la aviación alemana sobre la villa vasca de Guernica, son el trasfondo de este lúgubre mural de Pablo Picasso. La crudeza de su representación es también el vivo retrato del oscuro periodo del franquismo y la Guerra Civil española. Los elementos que preconizan los terribles acontecimientos tras el ascenso de Hitler, deambulan con una sórdida carga emotiva que se distingue en los claroscuros de la grisalla con que fue compuesta esta obra.