Los Centuriones comandaban unidades de 100 hombres, una centuria, que era la base de la legión en el ejército romano y su nombramiento obedecía a requisitos estrictos y características que los hacían viables para el puesto: inteligencia, decisión, intuición, valentía, disciplina, lealtad y entrega, entre otras, rasgos muy apreciados en un verdadero líder hoy día.