Aunque soy famoso gracias a mis cuadros, he de decir que parte de mi celebridad la debo al hecho de haber conocido a muchas personas interesantes y de haber vivido muchísimos años, en una época -buena parte del siglo XX- que ha sido una de las más prolíficas desde el punto de vista cultural.
Viene a ser como terminar un viejo libro y empezar otro repleto de nuevas ideas, con una mirada puesta en el futuro.