En los últimos años las neurociencias han cobrado una importante difusión, posiblemente debido al desarrollo de las técnicas que nos permiten conocer muchos secretos del cerebro y del sistema nervioso.
Por otro lado, la espiritualidad caló profundamente en el alma de muchos individuos a partir del redescubrimiento de las filosofías y religiones orientales, que guardaban tesoros milenarios perdidos para Occidente.