Sin embargo, una vez ahí, esos mundos parecen sacados de sus peores pesadillas: todo está vuelto de cabeza, el terror se encuentra oculto en medio de miles de árboles o se refleja en pequeños cristales brillantes. Cuentan las viejas historias que en esos universos nadie puede hacer frente a los Guardianes del tiempo, quizás ni siquiera él.