Las tareas institucionales de los profesores universitarios suelen llevarlos a labores de intervención curricular. Frecuentemente esas tareas se abordan con base en el sentido común docente. La evaluación curricular se reduce así a un procedimiento técnico: ¿cómo eliminar, cambiar o insertar asignaturas?, o bien, ¿cómo modificar seriaciones en planes de estudio? Este libro muestra otra perspectiva: reivindica la evaluación curricular como investigación educativa generadora de conocimientos; concibe al currículo como un sistema complejo constituido por prácticas educativas y plan educativo