La mayoría de héroes que conocemos son seres extraordinarios con poderes mágicos y una capa ondeando en sus hombros. Pero también existen héroes de carne y hueso, tan humanos como tú y como yo, que algunas veces se equivocan y otras aciertan a lo grande. ¿Te imaginas un verano sin calor ni sol ni piscina? Pues así fue el verano en que empezó todo para Mary Shelley.