La idea central, que inspiró la realización de esta obra, deriva de una verdad incontrovertible: toda profesión requiere teoría y práctica.
En la noble profesión de la abogacía se ha incurrido en un abandono ? no total, pero sí muy pronunciado de la enseñanza de lo pragmático jurídico. Para cubrir alguna porción de ese hueco se ha elaborado este trabajo.