¿Sabías que Hitler y Churchill se fiaban de los augurios de magos y videntes en plena Segunda Guerra Mundial? ¿Y que Fidel Castro, Reagan o Miterrand consultaban a sus brujos y chamanes de cabecera más que a sus ministros? ¿O que Franco concedió importancia a la magia y a las predicciones de las artes adivinatorias cada vez que tenía que tomar una decisión importante? Reyes, reinas, emperadores, presidentes de Gobierno, militares?.